Cristo Rey
Bajo la batuta del inolvidable Tito Livio Caldas, varios plumíferos aportamos a la edición del Manual de Ateología. Un hermoso ejercicio de colección, que unió voces diversas en torno a la existencia de Dios. Opté por el agnosticismo porque, aunque creí y creo que no hay pruebas de la exis...
Bajo la batuta del inolvidable Tito Livio Caldas, varios plumíferos aportamos a la edición del Manual de Ateología. Un hermoso ejercicio de colección, que unió voces diversas en torno a la existencia de Dios. Opté por el agnosticismo porque, aunque creí y creo que no hay pruebas de la existencia de Dios, tampoco las hay en contra. Hay momentos en el firmamento, en la naturaleza, en la vida microscópica de las células, en los que tanta armonía sugeriría que son producto del milagro. No creo que Dios esté allí, pero pareciera. Es como ese Dios del sabio Spinoza: un panteísmo sublime.
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