“París es la meta máxima para cualquier pintor”: David Manzur con su exposición “Evolución”
En casi 80 años dedicados al arte plástico, por primera vez obras del maestro colombiano David Manzur tienen un espacio emblemático en París, Francia: la galería del histórico Hotel Industrial. Son 19 obras representativas que justifican el título de la exposición “Evolución”, compuesta po...
En casi 80 años dedicados al arte plástico, por primera vez obras del maestro colombiano David Manzur tienen un espacio emblemático en París, Francia: la galería del histórico Hotel Industrial. Son 19 obras representativas que justifican el título de la exposición “Evolución”, compuesta por dibujos de mediano formato y pinturas de gran formato. La muestra reúne obras recientes, en su gran mayoría inéditas. En entrevista con LO MÁS CARACOL, el maestro David Manzur, quien el 14 de diciembre cumplirá 97 años, describió a París como la meta para cualquier pintor, el lugar al que todo artista aspira llegar, por ser la cuna de una tradición que inmortalizó a grandes figuras como Pablo Picasso y muchos otros. El maestro Manzur contó que continúa trabajando en su taller. Destacó la importancia de que sus obras se exhiban en galerías, pero también en espacios que aprecia especialmente, como el Museo de Arte Moderno de Bogotá, además de colecciones institucionales y otros escenarios de gran relevancia para la vida cotidiana. Le puede interesar: Así la Academia Luis A. Calvo mantiene vivas las músicas regionales y campesinas colombianasAsimismo, afirmó que el arte debe reflejar lo que ocurre en la sociedad y narrar las situaciones que vive una nación. Para ilustrar esta idea, recordó escenas plasmadas en la impactante pintura “El 3 de mayo”, que representa los fusilamientos ocurridos en 1808 en Madrid, España. Manzur también destacó que el arte cambia y evoluciona. Según explicó, una silla rota convertida en obra artística puede constituir una poderosa manifestación sobre la violencia y sus consecuencias.ENTREVISTAMaestro David Manzur, por favor háblenos de “Evolución”Quiero agradecer a Caracol el hecho de tener un contacto con mi amigo Carlos Castro, que es el vehículo que me lleva la palabra al público.Ahora bien, Evolución es porque esta obra que tengo en París es la evolución de mi obra de los últimos años. Y, en este caso, a pesar de la edad que tengo, he podido evolucionar como una especie de revolución conceptual con lo que yo venía haciendo.Y ahí voy en esta. Acuérdate que, desde luego, mi tiempo es limitado por mi edad. Con eso y todo, tengo la claridad más grande para resolver problemas en materia de concepto y en materia de tema.Y ahí voy, Carlos, ahí voy. No es la lucha, porque no es una lucha, pero sí, como quien dice, abriendo cortinas para llegar al mundo que yo quisiera y que nunca va a llegarse. Porque siempre creo que lo que viene es mejor que lo que hago.¿Qué significa exponer su obra en París? ¿Qué es París para usted en el arte?París es la meta máxima no solo para mí, sino para cualquier pintor. En la historia, París juega un papel muy importante en cuanto al arte. En París se ha desarrollado, empezando por Picasso, por Braque, por esos personajes tan grandes.Pero además, yo siempre he tenido por Francia, y en particular por París, un aprecio y una admiración enorme. Y ahora, al haber llegado a París, eso me ha dejado muy emocionado. París para mí es lo máximo.Entonces diría que es una especie de culminación de mi trabajo, y me fuerza a seguir adelante.Le puede Interesar: “La conquista de lo inútil”: el documental que responde a la polémica de “Topos”¿Cuántas y qué tipo de obras están expuestas allí en París?Temáticamente son cosas nuevas todas, y algunas que no son tan nuevas son variaciones ya mucho más nuevas. Por ejemplo, San Jorge y el dragón es un tema que viene en mi mente desde hace años.Lo ubicaba en el pueblo donde nací, que es Neira. Pero en el fondo sigue siendo la culminación de la imagen del caballo con el guerrero y el animal. Estas tres cosas tienen un símbolo que significa guerra y paz.Por otra parte, en estos días, oyendo cantar un coro de mujeres muy bellas, cantar el Ave María de Verdi, de pronto vi que esas manos que sostenían las partituras eran para mí como palomas volando, convirtiéndose en música. Y ahí están reflejadas en un cuadro que se llama Ave María. No tienen cara, porque yo en el fondo no estoy con imágenes descriptivas reales, sino más bien como fantasmas ideales, pero me llena plenamente.Ahora bien, eso me permite arrancar, porque esta parte de la exposición son mujeres tocando laudes, tocando instrumentos, y tiene que ver con música, que es la pasión de mi vida. Ahora yo seguiré, desde luego, evolucionando, porque aquí no queda la postura de David. La llegada a París significa un paso tan grande, que uno obliga a dar pasos muy grandes, que estoy enfrentando con toda la alegría e integridad, a pesar de mis años.Y creo que lo voy a lograr, aunque sé que nunca lo voy a lograr. Creo que lo voy a lograr, Carlos.Para mí es muy difícil decirle David y no maestro.Mira, Carlos, el que enseña es maestro. Tiene todo mi respeto. Yo no le puedo robar el título.Yo trabajo con todo el amor del mundo dentro de lo visual. Pero eso no me da maestría, porque si la tuviera, ya hubiera logrado todo el ideal. Y, como te dije, siempre estoy buscando, siempre estoy abriendo caminos para llegar a formas distintas.Y esa búsqueda no me permite aceptar la palabra maestro como si le robara el título a quienes de verdad lo merecen.¡Pero usted se ha convertido en un referente para varias generaciones de nuevos artistas en Colombia y el mundo, es un maestro!Ese no lo puedo controlar. En el siglo pasado tuve un grupo maravilloso de gente con la que hicimos no una escuela, sino un grupo o un taller para analizar.Yo no enseñé, sino que ilustré con audiovisuales el movimiento del siglo XX, y sobre todo el siglo XX, que es donde ocurren todos los cambios del arte.Y la culminación para mí es Picasso, pero eso no significa que yo enseñara. Yo ilustré a través de audiovisuales.En el arte plástico existe el hacer arte mediante el uso de un modelo, de la imaginación o de manera mixta. ¿Cómo es para usted?Bueno, primero que todo, una cultura general que te motiva emocionalmente a convertir, en el caso de un artista, en imágenes tangibles; en el caso de un músico, en sonido; y en el caso de un literato, en escribir algo.En mi caso, estoy en el mundo del arte pictórico, y en este caso tengo que resolverme con conceptos muy seguidos a una evolución cuyo fin no puedo predecir.Pero esa evolución parte de lo figurativo, como por ejemplo lo temático: caballo, casa, figura, mujer; estos son temas.¿Cómo los cambio? ¿Cómo los vuelvo fantasmas? ¿Cómo los idealizo? Esta es una parte que a veces no hay palabras para explicarla, porque la mente de uno a veces ayuda, pero también es traicionera.Por eso digo: en esta evolución tengo que ganarme el tiempo para lograr aquello que siempre estoy buscando. Algo logro, pero siempre creo que puede ser mejor, y que todo lo que hago puede ser mejor.¿Qué papel juegan la música y las demás expresiones artísticas en su proceso creativo?Los dos. La música tiene un papel impresionante porque, en el fondo, a veces hasta me lleva a los ritmos de movimiento, y además me mueve el cerebro a lucubraciones ideales de convertir las cosas en otras cosas, en ver aquello real convertido en lo que quisiera que fuera.Y, usando una frase famosa, rompe una manzana y con los pedazos construye aquello que quisiera ver la manzana transformada. En esta frase me baso para que cuando yo temáticamente me vuelva demasiado fácil, tenga que saber que para darle misterio a la obra hay que llevarla a un punto donde hasta mi propia mente no la puede entender.Esta relación es la que me crea problemas, problemas que tengo que ir resolviendo con el tiempo, y espero no resolver sino seguir adelante.¿El artista nace o se hace?No. El artista nace con la persona; jamás se puede permitir, jamás se puede volver a una persona artista. La palabra arte es demasiado abstracta y enseñar es inútil; el arte no se enseña.Ya lo único que uno puede hacer es informar cómo ha evolucionado en otros artistas. Para mí, en el siglo XX el ejemplo fue Picasso, pero en realidad pueden ser muchos más para los distintos aspectos y culturas de la gente joven que se interese por el arte.¿Qué debe ser el arte para la sociedad? ¿Qué función cumple el arte en la sociedad?Mucho. El arte, por ejemplo, a veces es testigo. Cuando es temático, es testigo de acontecimientos.Pinturas como El 3 de mayo de Goya, con los fusilamientos, pero hoy en día, de una forma más sutil, lo hacen artistas con metáforas muy válidas, muy interesantes, donde una seña rota puede significar un mundo de agresión que estamos viviendo y la denuncia.De las obras que están expuestas de manera permanente o que están en lugares emblemáticos, ¿cuál es el sitio donde más le gusta que estén sus obras?Bueno, hoy en día es muy difícil porque hay unas que a mí a veces me sorprenden que estén en determinados lugares.Que me guste a mí, por ejemplo, Bancolombia tiene unas, aquí el Museo de Arte Moderno tiene. En fin, se me escapa un poco, pero hay cantidades de obras que me gustan en particular más.Todas me honran mucho y me hacen sentir que valgo algo.Además de las obras que están en París, ¿hay otra exposición pendiente en alguna parte del mundo o dentro de Colombia? ¿Hay algo que esté preparando usted?Bueno, yo sigo trabajando y, si Dios me da vida y reúno una nueva postura conceptual, París sigue siendo mi meta.
Medio original: Caracol Radio (Manizales) — Leer noticia original en la fuente ↗
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